Autoridades de seguridad y rehabilitación social comparecieron ante la Asamblea Nacional | Noticias

Autoridades de seguridad y rehabilitación social comparecieron ante la Asamblea Nacional

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En la sesión 695 del Pleno de la Asamblea, las máximas autoridades del Ministerio de Gobierno, Policía Nacional y Sistema de Rehabilitación Social comparecieron para rendir cuentas sobre la situación penitenciaria en el país, luego de los graves amotinamientos registrados en los centros de Guayaquil, Latacunga y Cuenca.

El ministro de Gobierno, Patricio Pazmiño, llamó a la sociedad a sumar todos los esfuerzos para evitar que la violencia y el crimen organizado se tomen el Estado ecuatoriano. Precisó que lo ocurrido en las cárceles es el síntoma de un problema mayor, que es el crimen organizado, que azota al mundo y particularmente a América Latina que le ha convertido en la región más violenta del planeta.
Acotó que el problema actual en las cárceles responde a una confrontación entre  organizaciones criminales con contactos transnacionales para alcanzar el control de los mercados criminales. Comentó que hay una estrategia para enfrentar el crimen organizado desde tres dimensiones: internacional, nacional y local.
Pazmiño aclaró que el Ministerio de Gobierno y la Policía no tienen responsabilidad en el tema de rehabilitación. El sistema ha ido transformando el esquema legal para alcanzar el mejor nivel de gestión, pero no se ha enfrentado el problema desde las causas estructurales, añadió.
Sostuvo que el hacinamiento es una de las causas de la crisis en los centros de privación de libertad, al puntualizar que entre 2008 y 2021 se duplicó la población carcelaria, lo que agrava los riesgos de amotinamientos y violencia en las cárceles.
Manifestó que ante los últimos acontecimientos, se activó los comités de seguridad ciudadana provincial, a fin de generar lineamientos de coordinación y dar respuesta a la violencia desde la institucionalidad y corresponsabilidad.
Recomendó la necesidad de garantizar un presupuesto suficiente para el sistema penitenciario que no esté ligado a la coyuntura económica o financiera que viva el país; mantenimiento preventivo con tecnología; institucionalización capacitación, profesionalización, especialización de los guías; incrementar el número de personal; definir una Ley Orgánica de Régimen Penitenciario; y revisar el manejo de la tasa de seguridad por parte de los GAD municipales.     
Rol de la Policía Nacional   
Patricio Carrillo, comandante general de la Policía Nacional, se refirió al trabajo que realiza esta institución en apoyo al Sistema de Atención del Adulto Infractor y del Adolescente. La conducta extramuros obedece a un defecto de haber permitido por mucho tiempo se vaya consolidando una organización criminal como las de los “choneros” en el territorio ecuatoriano, enfatizó.         
Precisó que la Policía Nacional es la última línea de defensa para mantener el orden y la seguridad de los centros penitenciarios, pero no son, ni están capacitados, ni autorizados, ni legalmente para desarrollar un trabajo en primera línea para el tratamiento de los Privados de Libertad.
Dijo que preocupa la respuesta que se está dando a las acciones emprendidas por la Policía, tomando en cuenta que concluyen en impunidad. De más de 75 amotinamientos desde el 2014, no hay sanciones para ninguno de los presos privados de la libertad (PPL), a pesar de haberlos identificado. Más bien, muchos recibieron la prelibertad, acogiéndose a beneficios por buena conducta.
Recordó que en hechos anteriores, la Policía intervino, lo que llevó a que 37 servidores policiales sean sentenciados por extralimitación en el uso progresivo gradual de fuerza. Esto va minando la confianza de la Policía, enfatizó.
Manifestó que casi el 25 y 30% de los fallecidos en el último amotinamiento de los centros penitenciarios era gente que se había beneficiado de la prelibertad y regresaban a los centros. Es necesario construir un mecanismo de seguridad dinámica que permita entender lo que pasa al interior de las cárceles, con información básica, pues al no haber una institucionalidad, todo es precario, concluyó Patricio Carrillo.
Sistema de Rehabilitación
Edmundo Moncayo, director general del Servicio Nacional de Atención Integral a Personas Adultas Privadas de la Libertad y a Adolescentes Infractores (SNAI), durante su intervención, mencionó que él es la autoridad técnica del SNAI, obligado a cumplir directrices que se emanen desde el directorio del servicio de rehabilitación, “no soy el órgano gobernante ni la máxima autoridad”, recalcó. En calidad de secretario tengo voz sin voto, remarcó. Así mismo dijo que debe gestionar y administrar, más no tiene atribuciones para implementar modificaciones del sistema a gran escala.
En su comparecencia lamentó el recorte presupuestario para los centros penitenciarios del país. Dijo que, en 2014, el presupuesto era de 160 millones, mientras que en 2019 se redujo a 98 millones de dólares. En 2021 se gestionó un aumento de 8 millones. Es el presupuesto más bajo de la década, y la población más alta, opinó.
Reconoció que la planificación anual se ha visto afectada por los recortes presupuestarios incluyendo los proyectos de rehabilitación. La situación económica del país ha impedido que los recursos lleguen al servicio pese a que hemos denunciado por múltiples ocasiones, expresó.
Resaltó que se debería contratar más personal, capacitarlo, duplicar el presupuesto para los centros penitenciarios, crear una carrera penitenciaria, contar con servicio de inteligencia penitenciaria que permita información pronta, oportuna y adecuada para que coadyuve a alertar situaciones de peligro.
Durante su gestión, señaló que se han incrementado camas en varios centros penitenciarios, apuntó que durante su administración se logró reducir el 10 % de hacinamiento. También se ha dado importancia a la rehabilitación, reinserción, implementación de talleres laborales, educación, y trabajan con personas con problemas de adicción. Puntualizó que a través de la metodología Cero Ocio fomentan el deporte, cultura y tratamiento psicológico.
Remarcó que lo sucedido en los cuatro centros de privación de libertad, la semana pasada, pudo obedecer a cambios de poder, manejo de negocios ilegales dentro y fuera de las cárceles. Informó que luego del asesinato de J. L. Zambrano reforzaron la seguridad en las cárceles, incrementaron el control y en coordinación con los elementos del sistema emitieron directrices de seguridad.
Al finalizar, Moncayo pidió la unión en un trabajo frontal para la recuperación de los centros carcelarios. Reconoció que, si bien los riesgos de tener nuevos motines se han disminuido, la situación sigue aún tensa y complicada.
Tras su comparecencia, se abrió el debate y los asambleístas plantearon sus inquietudes a las autoridades comparecientes.

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